El Entrenamiento de Balonmano

La carga de entrenamiento en el balonmano involucra esencialmente dos aspectos: la preparación física y las disciplinas tácticas. El reparto de ambas de modo equilibrado parece representar la mejor opción para un rendimiento óptimo.

En una sesión de práctica, el estímulo decisivo de todos los grupos musculares se considera de gran importancia para lograr un nivel competitivo en el balonmano. Si bien la primera impresión se dirige a suponer que este hermoso deporte se fundamenta en la fuerza de brazos, en realidad la preparación física de los miembros inferiores es relevante. El jugador de handball recorre centenares de metros en un partido convencional, en un espacio de ochocientos metros cuadrados que comparte con compañeros y rivales. Así, tanto la fortaleza como la coordinación de las piernas tienen tanta importancia como un adecuado impacto en la ejecución de un suspendido o en la certeza de un pase.

Por otra parte, el segundo elemento (la táctica) adquiere gran interés en los entrenamientos, en especial para el caso de los arqueros y del circulador. Se ha dicho que el portero representa el cincuenta por ciento de un buen equipo de balonmano, por lo cual la capacitación de este jugador debe involucrar gran parte del entrenamiento táctico. Asimismo, la ejecución coordinada de jugadas con pelota detenida (tiros desde la línea de nueve metros, en especial) requiere de un alto nivel de concentración.

Al fusionar rigurosidad táctica con un buen nivel de entrenamiento físico, un conjunto de balonmano, ya sea amateur o profesional, puede alcanzar un alto desempeño en campeonatos locales y certámenes internacionales, como podrá disfrutarse en los próximos Juegos Olímpicos de Londres en 2012.

Imagen: Albacity

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