¿Te gustaría ser propietario de tu equipo de fútbol preferido?

No sé si alguna vez te has preguntado qué harías si fueras el propietario de tu equipo de fútbol preferido. Tal vez lo hayas hecho como una ensoñación, puesto que sabes que jamás dispondrás del dinero suficiente como para ser el dueño del mismo. Sin embargo, ser propietario de tu equipo de fútbol preferido… ¡es algo posible! Algunos importantes clubes deportivos cotizan en los mercados bursátiles, por lo que se puede ser propietario de una pequeña parte del capital social. Es cierto que no podrás contratar jugadores ni despedir a los entrenadores que no te gusten, pero podrás ser partícipe (económicamente hablando) de los éxitos del equipo de tus amores.

La inversión en entidades deportivas posee unas características diferenciadoras respecto a la mayor parte de empresas cotizadas. En primer lugar, predecir su comportamiento en el corto, medio o largo plazo es prácticamente imposible, ya que todo dependerá de los resultados deportivos. Los ingresos derivados de la publicidad, merchandising, taquillas o reparto de derechos publicitarios están condicionados por su actuación deportiva.

Si un club cosecha excelentes resultados, la afluencia a los recintos deportivos se incrementará considerablemente, junto a los ingresos producidos por la venta de material oficial del club. Respecto a los derechos televisivos, la normativa difiere dependiendo del país en el que se encuentre el club deportivo, ya que hay Estados en los que cada club negocia individualmente sus derechos televisivos; mientras que en otros la asignación económica depende de la clasificación deportiva. Las diferencias en lo referente al reparto de los derechos televisivos son muy acentuadas en algunos países, como España, donde los grandes clubes de fútbol obtienen unos ingresos muy superiores a los del resto de equipos. De esta forma, se tiende a perpetuar una competición poco competitiva y previsible, que no atrae a tantos espectadores como otras ligas europeas, caso de la Premier League.

Los ingresos extraordinarios que produce la participación en competiciones internacionales pueden llegar a ser muy importantes, más aun si por cada partido disputado se consigue una determinada cantidad de dinero. A raíz de los éxitos deportivos, los clubes tendrán un mayor poder negociador a la hora de establecer sus giras internacionales o los contratos publicitarios con empresas interesadas en su imagen.

Cómo ser propietario de tu equipo de fútbol preferido

En el mercado bursátil español no encontramos ningún equipo deportivo que esté cotizado, pese a que la mayor parte de los equipos de élite adquieren la forma jurídica de sociedades anónimas. En cambio, en otros países muy cercanos podemos encontrar bastantes ejemplos, principalmente de clubes de fútbol o multidisciplinares. De momento, es la mejor opción para ser propietario de tu equipo de fútbol preferido (aunque sólo sea en parte).

En el año 2012 se creó un índice especial, el STOXX Europe Football, que aglutinaba a los equipos deportivos europeos que cotizaban en Bolsa, para facilitar la labor a todo aquel que estuviera interesado en este tipo de inversión. Sin embargo, no es un sector con una vocación orientada a la financiación a través de los mercados de capitales, ya que poco más de 20 entidades deportivas han decidido dar el salto al parqué bursátil. El pensamiento romántico de que el fútbol, y el deporte en general, debe permanecer alejado de los asuntos económicos es recurrente entre muchos aficionados de toda la vida, que mantienen una posición enfrentada a la de muchos dirigentes deportivos.

Por otra parte, la rentabilidad de este sector está en entredicho. La mayor parte de los clubes deportivos obtienen unos resultados negativos que, en última instancia, han de ser equilibrados gracias a la ayuda institucional pública o a través de préstamos bancarios. La espiral en la que nos encontramos, en la que cada poco tiempo se duplica el salario de los jugadores y sus traspasos, al tiempo que los ingresos no se incrementan de igual manera, es algo muy negativo para la salud financiera de estas entidades deportivas, que poseen unos costes fijos difícilmente asumibles por sus arcas.

Italia es un país con amplia presencia de equipos deportivos en los mercados bursátiles, así que es una buena opción para convertirte en propietario de tu equipo de fútbol preferido. Por increíble que parezca, cualquier persona puede adquirir una acción de la Juventus Football Club (JUVE) por menos de 30 céntimos de euro. Otros clubes de renombre internacional, como la Società Sportiva Lazio (LAZI) o la Associazione Sportiva Roma (ASR) también cotizan en la Bolsa milanesa.

¿Te gustaría ser propietario de tu equipo de fútbol preferido?

Pero los clubes italianos no son la excepción, ya que, pese a no ser mayoría, muchos países europeos poseen algún club en los mercados bursátiles. Este es el caso de la Bolsa de Lisboa, que alberga a tres equipos muy importantes: el Sporting Clube de Portugal (SPSO), el Futebol Clube Do Porto (FCPP) y el Sport Lisboa e Benfica (SLBEN); la Bolsa de París, en la que sólo cotiza el Olympique Lyonnais Groupe SA (OLG); la Bolsa de Varsovia con el aguerrido Ruch Chorzow SA (RCW); la Bolsa de Fráncfort, donde el Borussia Dortmund GmbH & Co KGaA (BVB) es un valor destacado; la Bolsa de Ámsterdam, donde cotiza el equipo local Amsterdamsche Football Club Ajax (AJAX); la Bolsa de Copenhague (Kobenhavns Fondsbors), en la que se incluye el club Brondby IF (BIF); la Bolsa de Londres, con un valor que ha superado todas las expectativas, pese a su mal arranque, como es el Celtic Football Club (CCP) o la Bolsa de Nueva York, que alberga a uno de los equipos de fútbol más conocidos del mundo, el Manchester United Ltd (MANU).

¿Te gustaría ser propietario de tu equipo de fútbol preferido?

En Turquía, país participante en las diferentes competiciones europeas, la presencia de clubes deportivos cotizados es bastante corriente. Los cuatro equipos de fútbol más importantes de este país están presentes en la Bolsa de Estambul: Besiktas Futbol (BJKAS), Galatasaray Sportif (GSRAY), Trabzonspor Sportif (TSPOR) y Fenerbahce Futbol (FENER). Son varias las opciones para ser propietario de tu equipo de fútbol preferido, aunque, claro, lo más probable es que falte el tuyo (caso del Real Madrid, del F.C. Barcelona o de muchos equipos del continente americano).

Pese a que hay algunas excepciones, un rápido vistazo a los gráficos del índice de referencia de los clubes deportivos, el STOXX Europe Football, nos indica que invertir en este tipo de valores no suele ser una buena idea. De todos modos, si un inversor tiene un alto conocimiento deportivo y prevé éxitos para uno de estos clubes, la inversión puede llegar a ser muy rentable si finalmente se cumplen los pronósticos. En este aspecto, la compraventa de acciones de clubes de fútbol se asemejaría a las apuestas deportivas, dada la alta correlación entre cotización bursátil y resultados deportivos.

El riesgo de ser propietario de tu equipo de fútbol preferido

La mayor parte de las entidades deportivas poseen unos ratios de endeudamiento muy elevados y un activo muy vulnerable a los contratiempos. La inversión en jugadores, que al fin y al cabo son seres humanos, entraña unos riesgos elevadísimos que pueden echar por tierra todo lo invertido, ya sea como consecuencia de una lesión o derivado de una bajada del rendimiento. Por otra parte, la venta de jugadores posee ciertas complicaciones inherentes, como puede ser la presión del jugador para que el club acepte unas condiciones económicas peores a las esperadas. Por otra parte, unos resultados deportivos nefastos, como un descenso de categoría, puede suponer un descalabro bursátil con unas consecuencias muy negativas para la cotización.

¿Te gustaría ser propietario de tu equipo de fútbol preferido?

A la hora de adquirir acciones representativas de un club deportivo, hay que estudiar como funciona la industria del deporte, no guiarse ciegamente por meras especulaciones deportivas. Si, por el contrario, el inversor quiere ser propietario de unas acciones sin albergar expectativas económicas, es libre de hacerlo, siempre y cuando sea consciente de que la revalorización de esta clase de valores, en términos generales, no suele ser muy común.

Dentro del fútbol español, con nula presencia en los mercados bursátiles, la mayor parte de los clubes revisten la forma societaria de “Sociedades Anónimas”, cuyo capital social se divide en acciones. Generalmente, la mayoría de esas acciones pertenecen al mismo accionista, por lo que la capacidad de influencia del socio minoritario es mínima.

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